Obra Monumental en la Unidad Independencia
Federico
Cantú es uno de los pocos pintores que a pesar de pertenecer al grupo de los
grandes maestros de la plástica mexicana del siglo XX su iconografía permaneció
distante y no cedió al incansable acoso de las posturas de la llamada “mexicanidad”.
El mismo Federico afirmaba que dentro de su obra podríamos encontrar una
extensa variedad de corrientes espirituales de diferentes estilos. Sin embargo,
su legado advierte un sello muy personal.
En
Cantú, la mexicanidad es universal y para entender todo este laberinto
iconográfico, el artista retoma una de las frase que discutió en el café de La
Rotond, con su amigo y protector Alfonso Reyes durante su larga estadía en
Montparnasse de 1924 a 1934: “la única manera de ser provechosamente nacional
consiste en ser generosamente universal” y agregaba “pues nunca la parte se
entendió sin el todo”.
Federico
Heraclio Cantú Garza, mejor conocido como Federico Cantú, nació el 3 de marzo
de 1907 en Cadereyta de Jiménez, Nuevo León. Cantú personifica uno de los más
sorprendentes artistas del pasado siglo. Su obra encaja dentro de tres grandes
escuelas del siglo XX: la Escuela de París, la de Nueva York y la Mexicana de
Pintura, por ello se desprenden obras que abordan la comedia del arte, la mitología,
la obra sacra, el retrato, los pasajes histórico-mitológicos y un sinnúmero de
obras basadas en las grandes oratorias y óperas del extenso barroco europeo.
Fue
un virtuoso del buril, el cincel y el pincel. Federico dominó con la misma
maestría, el arte de caballete como la pintura mural, que conocemos.
En
este recorrido, intitulado Memoria mural, Cantú recuerda en una entrevista de
1985 cómo a su temprana edad, viviendo con su madre la escritora Luisa Garza
(Loreley), en San Antonio, Texas, ya estaba pintando en los pizarrones de la
escuela. Entre sus temas estaban la natividad y pasajes de la historia de
Estados Unidos.
textos
Adolfo Cantú
Teatro Independencia 1960
En septiembre de 1960 y con motivo del 150 Aniversario de la Independencia
el entonces presidente de la Republica Lic. Adolfo López Mateos inauguraba
en la plaza cívica el conjunto arquitectónico y cultural de la Unidad
Independencia
Antecedentes:
A finales de 1958 el Lic. Benito Coquet es nombrado Director del IMSS ,
con ello Coquet toma el primer proyecto monumental y conjunta dentro del diseño
de la Unidad Independencia , un centro de expresión artística y para ello
concesiona a Federico Cantú 1907-1989 un sinnúmero de obras monumentales que darán identidad el IMSS
La primera obra monumental estará dedicada a el teatro independencia que
incluirá
Una serie Relieves murales que
engrandezcan nuestra cultura milenaria.
Cantú siempre fue un enamorado de la obra mural , y a pesar de que para
1960 a sus 53 años parecía haber legado una serie de murales que engrandecían
su labro creativa
De repente detiene el tiempo y se remonta dos décadas atrás para lograr
los relieves monumentales que ya había contemplado bajo las vivencias de su
buen amigo Antonin Artaud .
Antonin
Artaud joven poeta y dramaturgo , un hijo prodigo del surrealismo escribía,
actuaba tanto en cine como en teatro,., Cantú trabajaba en la
escultura y la pintura pero era amante de la literatura , música y poesía
Antonin Artaud en
su paso por México que señalaría: “Me temo mucho que haya un movimiento
anti indígena en México”.
habría, por
ejemplo, que olvidarse de los discursos de los arqueólogos, que “los han descrito
como sabios, es decir, muy mal”, o del discurso de
los artistas, que, contrariamente a lo que era de esperar, “los han
descrito como artistas, es decir, peor aún”.
Teatro Independencia IMSS Unidad Independencia 1960
En 1959 inicia el
tema de la Maternidad tanto en relieve
escultórico como en escultura monumental , esta Maternidad del IMSS pronto será
incluida dentro de todos y cada uno de los centros hospitalarios al lo largo y
ancho de la Republica Mexicana ,
si bien Coquet
había sugerido a Cantú un proyecto en torno al aniversario de la Independencia
mismo que Cantú creara con la figura del padre de la Patria, pronto cambiarían
la iconografía con la idea de
recordar la
grandeza de los Atlantes de Tula,
la vida y obra de Quetzalcóatl , junto
con la representación de La luna Coyoltzauqui , y los motivos de Xilonen, Xochipilli y el ya
legendario chacmol .
mismos que enmarcarían
la fachada del teatro.
Por otra parte la
maternidad IMSS por primera vez aparecía en relieve monumental integrándose en
la otra sala de este centro cultural.
Colección
Cantú Y de Teresa
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